Yo soy una madre con un hijo alérgico a la leche y a otros alimentos, ahora lo se después de que mi esposo y yo nos dimos a la tarea de buscar, encontrar y controlar por todos los medios la causa de su dermatitis atópica o eccema.
Mi hijo tuvo lactancia exclusiva hasta los 6 meses, en ese lapso su reacción a la alergia en el cuerpo era mínima, le salían algunas manchas en la cara y estas eran bien controladas con cremas recetadas por su pediatra; luego empezó su dieta blanda incluidos productos lácteos. A raíz de este cambio fue que las manchas se extendieron un poco durante los meses siguientes al igual que la comezón y la ansiedad por rascarse. Fue aquí cuando comenzó nuestra odisea por el saber a que era alérgico y como todo padre optamos por quitarle todo aquello que pudiera ocasionar una reacción alérgica (ropa, detergente, polvo). Algo que decidimos y que era prioritario fue el evitar la medicina en la medida de lo posible incluidas las pomadas con cortisona, no se nos hacía lo mejor para un bebé menor de un año, claro siempre con la aprobación del pediatra. Nada de esto resultó y solo hubo unas pequeñas mejorías.
Fuimos a la cita mensual (aprox. a los 9 meses), le mostramos al médico el cuerpo del bebé y fue cuándo ya no se le hizo muy normal, esa reacción de su cuerpo ya no era pasajera y las cremas no eran suficientes. Nos recomendó una pediatra dermatóloga a la cual acudimos de inmediato, ella tampoco estaba a favor del uso de la cortisona sin antes buscar causas, cosa que nos gustó y nos dio un tratamiento simple. No estamos a favor de usarla porque sabemos que es buena para desinflamar pero no ataca el problema real, solo apacigua la reacción y a la larga y con uso continuo puede tener consecuencias negativas. Quizás el controlar el problema al momento no nos hubiera hecho ser tan perseverantes y encontrar el origen de este.
Empezó su tratamiento, cremas inocuas a base de aceite de oliva, de almendras y zinc, alcoholes, gotas de antihistaminico (zyrtec), baños coloidales y “n” cremas, muchas, muchas, ¡creo que tendrá cremas hasta para cuando vaya a la universidad!, las usamos al pie de la letra y vimos que nada de esto funcionaba al 100%, ¡era desesperante!, el punto máximo de desesperación fue una mañana que fui a su recámara abrí la puerta y vi su cara, sus manos y su ropa ensangrentadas, lloré de desesperación, teníamos que actuar ya y el no uso de cortisona ya estaba en duda, era mucha presión empezando por la mía, después de la familia, nos acusaban de malos padres por tenerlo así y nuestras explicaciones no servían de mucho.
Decidimos ir con otro pediatra recomendado y con especialidad en alergias y en un muy buen hospital, -obviamente con costos muy elevados- ibamos con la idea de que le harían muchas pruebas de alérgenos, fuimos le platicamos la historia, lo revisó, le comentamos nuestro punto de la cortisona y su conclusión fue: “usen una pomada de cortisona” (puff!) no nos dijo lo que realmente queríamos saber, solo que era muy difícil saber a que era alérgico tan pequeño.
Después de esta ida fallida al alergólogo fuimos a otra pediatra recomendada por familiares, le conté toda la historia y de que preferíamos evitar el uso de cortisona, después de revisar a mi pequeño me dijo: “Ni hablar esto solo con cortisona” y me regañó diciendo que no fuéramos de los padres negados a usar algunas medicinas que son necesarias y que una poca cantidad de hidrocortisona por dos semanas no era nada y mi bebé mejoraría mucho, después de esta consulta salí decidida a ponérsela; después de todo la hidrocortisona es dentro de los corticoides de uso tópico la que menos potencia tiene. Antes de ponerla decidimos ir con su primer dermatóloga a contarle y a saber su opinión, ella nos dio el sí al uso pero en otra dosis, le puse la hidrocortisona por dos semanas y no hizo el super milagro, pero la carita de mi niño no se veía tan manchada..
A todo esto, ¿qué es la cortisona?
”La cortisona es un medicamento que pertenece al grupo de los medicamentos corticoides o corticosteroides. Los corticosteroides son unas hormonas producidas por nuestro organismo (secretados por la corteza suprarrenal) que realizan diversas funciones de gran importancia, entre ellas inhibir las reacciones inflamatorias y alérgicas, presentan un gran poder anti inflamatorio.
Cumplió su primer año con altas y bajas y en su cita del año, el pediatra muy atinado pidió que le hiciéramos pruebas de alergia a la leche, es una prueba sanguínea que identifica si el bebé es alérgico a alguna proteína de la leche y los resultados fueron: Positivo: Alergia a la caseína es decir alergia general a la leche.
Que es la caseína?
La leche contiene vitaminas, minerales , proteínas, carbohidratos (lactosa) y lípidos. -Los únicos elementos importantes de los que carece la leche son el hierro y la vitamina C-. Particularmente en la leche hay tres clases de proteínas: caseína, lactoalbúminas y lacto globulinas. La caseína representa cerca del 77 al 82 por ciento de las proteínas presentes en la leche.
Los resultados nos aliviaron, ¡encontramos ese algo!, fue una noticia buena y manos a la obra: a empezar al dieta sin leche o derivados; En realidad aquí empezó mi viaje por el mundo de las etiquetas de la comida y ¡vaya sorpresa!, tantas cosas contienen caseína, ¡hasta los embutidos! -para agregarle nivel proteínico a sus productos-.
Mi bebé mejoró mucho, aunque no al 100%. La familia nos apoyó mucho incluso en una de las pláticas una prima nos comentó que ella también era alérgica a la caseína y que en el consultorio de su alergólogo vio que vendían leche descaseinada y nos pasó los datos por si nos interesaba y claro que nos interesó, después de buscar por Internet un sustituto de la leche o leche sin caseína sin éxito (quitar a la leche el 82% de su proteína principal suena complicado), alguien la comercializaba . Hicimos la cita y conocimos a la alergóloga, se trata de una química Farmaco Biologa (QFB) que logró mediante procesos químicos separar esta proteína de la leche y comercializar su producto llamado BLESS, (nos enteramos que su fin principal era ayudar a niños que padecían de algún problema neurológico como autismo, TDAH e hiperactividad pues algunos medios afirman que una dieta sin caseína ayuda a niños con problemas de este tipo), le platicamos toda la historia y nos dio una dieta a seguir: dieta sin leche, sin trigo, avena, soya y todo lo que tenga gluten, pero ¿porque?, porque según su explicación, el gluten es una proteína que se metaboliza en el intestino delgado de una forma parecida a la caseína por lo cual el organismo de mi hijo reaccionaba igual que con la leche, entendí lo que pasaba, por un lado le daba antihistamínicos o le puse cortisona y por otro le daba lo que causaba reacción, un ciclo sin fin.
Mi bebé mejoró mucho, aunque no al 100%. La familia nos apoyó mucho incluso en una de las pláticas una prima nos comentó que ella también era alérgica a la caseína y que en el consultorio de su alergólogo vio que vendían leche descaseinada y nos pasó los datos por si nos interesaba y claro que nos interesó, después de buscar por Internet un sustituto de la leche o leche sin caseína sin éxito (quitar a la leche el 82% de su proteína principal suena complicado), alguien la comercializaba . Hicimos la cita y conocimos a la alergóloga, se trata de una química Farmaco Biologa (QFB) que logró mediante procesos químicos separar esta proteína de la leche y comercializar su producto llamado BLESS, (nos enteramos que su fin principal era ayudar a niños que padecían de algún problema neurológico como autismo, TDAH e hiperactividad pues algunos medios afirman que una dieta sin caseína ayuda a niños con problemas de este tipo), le platicamos toda la historia y nos dio una dieta a seguir: dieta sin leche, sin trigo, avena, soya y todo lo que tenga gluten, pero ¿porque?, porque según su explicación, el gluten es una proteína que se metaboliza en el intestino delgado de una forma parecida a la caseína por lo cual el organismo de mi hijo reaccionaba igual que con la leche, entendí lo que pasaba, por un lado le daba antihistamínicos o le puse cortisona y por otro le daba lo que causaba reacción, un ciclo sin fin.
Un dato interesante que me dió la alergóloga es que la leche materna no afectaba mucho como la de vaca porque la leche materna tiene mucho menor porcentaje de caseína, otra pregunta resuelta y otro punto para la leche materna.
Motivo de alergias alimenticias
Las proteínas parcialmente digeridas son un factor fundamental en los problemas de alergias. Cuando la digestión de las proteínas no es completa, estas pueden ser absorbidas en la sangre e inducir una respuesta alérgica a los alimentos. Al exponer el sistema inmunitario a las proteínas parcialmente digeridas, este reacciona contra ellas produciendo una respuesta alérgica que ocurre tanto en la pared intestinal, dando lugar a irritación e inflamación, como de manera sistémica, produciendo problemas en la piel entre muchos otros,
Modificamos la dieta y puedo decir que después de ello mi hijo mejoró totalmente, yo estaba feliz, no me importaba que su alimentación se viera MUY LIMITADA el verlo bien me estimulaba a buscar formas de bien alimentarlo y buscar información que me ayudara a tener mas opciones. Empecé a sustituir unas cosas por otras.
Me volví mas lectora y una experta preguntando a los teléfonos de atención al consumidor (pues a veces estas industrias no ponen todos los ingredientes porque son cantidades tan pequeñas que no las consideran pero igual afectan) y pude encontrarle muchas cosas que podían perfectamente encajar en la lista de lo que puede comer: arroz en todas sus presentaciones, maíz (dos tortillas diarias suplen la cantidad de calcio del día), amaranto (buena fuente de proteínas), frijoles, lentejas, garbanzos, todas las verduras sobre todo hojas verdes, casi todas las frutas, carnes, pescado blanco, sustituyo la grasa de leche con aguacate, algunos jamones y tocino, puede comer tamales (platillo típico mexicano a base de maíz), hojuelas de maíz, papas fritas o tostadas, dobladitas con cualquier platillo sin queso, postres como gelatina, purés de frutas, algunas paletas, nieves de frutas, elotes, cocoa.
Para terminar fuimos con el pediatra, le contamos lo de la alergóloga QFB y la nueva dieta; un tanto incrédulo de la historia decidió meses después hacerle una prueba más exacta de alergias alimenticias, era un examen sanguíneo nuevo y mas novedoso y abarcaba mas alimentos, sin pensar se la hicimos y los resultados, alergia a:
leche, huevo, soya, cacahuate, trigo y huevo. (Todo esto confirmó el diagnóstico de la QFB).
leche, huevo, soya, cacahuate, trigo y huevo. (Todo esto confirmó el diagnóstico de la QFB).
He visto con alegría que mi hijo come muy sano, espero que al realizar una dieta sin leche ni derivados su organismo “pierda la memoria de la alergia” -es lo que se supone debe pasar-. Espero que sea su caso, mientras tanto tengo que educarlo para que al ofrecerle alguien algo diga “no gracias” y estar al pendiente, si me ha pasado que otras mamis o niños le quieren ofrecer algo que no debe y ya me acerco a platicarles de el problema, ha habido veces que no me acerco, “salto” unos metros para impedir que le den algo.
Bueno, esa es mi historia, si alguien tiene un caso parecido, espero que pueda ayudarle a hacer su travesía mas llevadera y tranquila, estamos contentos de que a pesar de todo encontramos el origen de su alergia y podemos contrarrestar esta a base de una buena alimentación.
Bueno, esa es mi historia, si alguien tiene un caso parecido, espero que pueda ayudarle a hacer su travesía mas llevadera y tranquila, estamos contentos de que a pesar de todo encontramos el origen de su alergia y podemos contrarrestar esta a base de una buena alimentación.
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